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El Señor de las Naranjas

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Por Pablo Robledo

 “Los palestinos no existen más,

porquesi existieran, hubiesen

producido algún tipo de literatura.”

Yigal Allon, político israelí,1967.

 

 

Lo que nos queda son fotos, cuentos, una enorme conciencia de clase, artículos, pájaros, premios, murales, novelas, exilios, periodismo, niños que llevan su nombre, obras de teatro, un cigarrillo eterno enredado entre sus dedos, militancia, una mirada clara y

profunda, un marxismo sui-generis, amor a la literatura, internacionalismo,desiertos reales e imaginarios, panfletos, pinturas, queridas naranjas de infancia,un bigote marca registrada. Su memoria, nos queda, que no es poco. GhassanFayizKanafani, humanista e intelectual todo terreno.

Pintor, historiador, novelista, periodista, militante, editor, poeta,crítico literario,dramaturgo, ensayista, líder político. Fue una multiplicidad de cosas difícil de abarcar o mesurar, alguien que encontró en su voz literaria la unicidad de una voz perdida, dispersa o quizás todavía no formulada: la voz de la literatura moderna palestina, a la que fundo refundándola. Porque Kanafani puso en el mapa la literatura nacional de un pueblo y una cultura sin Estado-Nación. Rescatándola de las aguas de las derrotas árabes del 48, del 56 y-sobre todo-del 67. Ubicándola en posición de combate. Dándole identidad y peso propio sin sacarla de su pertenencia arabista y elevándola, a la vez, a una dimensión universal en pleno proceso post-colonial. Con la particularidad de que mientras Asia, África y el Medio Oriente se daban a la descolonización, en su país recién comenzaba la ocupación neo-colonialista.

Un niño nacido en Acre y criado en Jaffa está por entrar en la turbulencia de la adolescencia cuando, una mañana de 1948,  un camión se estaciona frente a su casa. Se sube a él su familia, con las pertenencias que pueden ser salvadas, y el vehículo parte. Atrás queda la ciudad natal y la noche anterior, atrás quedan los naranjales, atrás queda la muerte y destrucción creada por el gran ataque de las milicias paramilitares sionistas. Adelante queda la expulsión forzada de su tierra, queda el poblado de Ras El-Naqoura y Sidón, queda El Líbano. En el medio de esas cosas se ubica el comienzo de la Nakba, la catástrofe de su pueblo. Ghassan volvía a nacer y se entregaba, involuntariamente, a la condición que no lo abandonaría hasta su asesinato, la que marco no solo su vida sino también su inigualable obra: la de refugiado-exiliado.

No es posible entender la dimensión literaria o política de Kanafani sin considerar esta condición como fundacional pero tampoco es posible reducirla a ella, porque es la misma imposibilidad que surgiría al analizar el trabajo de Edward Said, MahmoodDarwish,Naji al-Ali u otros gigantes de la intelectualidad palestina en la diáspora. El corpus que abraza es eminentemente político, cualquiera sea el género elegido. La política lo atravesaba tanto como la idea de Palestina. Pero para descifrar los enigmas de una vida entregada por entero a una causa, debemos partir del desmenuzamiento del hecho voz, el hechizo de una prosa concisa, alucinatoria y sin pausa. Porque vivió como escribió, y viceversa. Apurado, atrapando abismos y cayendo en ellos para luego volver a levantarse. Por los márgenes del cuestionamiento, en una dialéctica liberadora que dejabapreguntas flotando en una nebulosa mitad metafísica mitad híper-realista. Cortando el aire con frases secas y precisas cuya resonancia acentúa el paso del tiempo. Intensamente, como si no volviese a haber otra oportunidad, ni de vivir ni de escribir. Y quizás ahí radica su lucidez profética. La suya y la de toda la generación que vivió el sueño de los años de la llamada revolución palestina.

 

Pero volvamos a aquel niño parado bajo el sol mediterráneo en una calle de la ciudad de Sidón, ese niño que está solo ante la historia y espera, como el hombre de Scalabrini Ortiz o el ángel de Walter Benjamin. Ese niño que para muchos argentinos se convertiría luego en el Rodolfo Walsh palestino. Cuando a la tarde llegamos a Sidón, nos habíamos convertido en refugiados, contaría, cerrando su relatoJaffa:Tierra de naranjas. ¿Qué habrá imaginado le depararía esa repentina e involuntaria conversión aquel niño educado enLes Freres, una escuela de misioneros franceses? ¿Qué dogma religioso podría haber llegado a explicarle la semántica de una conversión que nada le debía a lo divino y todo al apetito terrenal-y territorial- del neo-colonialismo israelí? ¿Qué aventuras, si es que alguna, imaginaria le depararía una vida que resulto demasiado corta?

 

Después de una corta estancia libanesa, su familia se traslada a Siria. Tras poco tiempopasado en la estación de montaña de Al-Zabadani,  se mueve a Damasco y allí ocurrirán tres hechos que serán de crítica importancia para el Kanafani adulto. El primero, en 1952, cuando comienza a dar clases en las escuelas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, UNRWA. Entra así en contacto directo con la realidad de los campos de refugiados: miseria, hambre, condiciones de vida infrahumanas, impotencia, falta de liderazgo político y el enorme fracaso que ya presagiaba el asistencialismo humanitario internacional. Se politiza y se acerca a las posiciones del Movimiento Nacionalista Árabe (MNA). Fundado alrededor de un círculo de intelectuales de la Universidad Americana de Beirut liderados por George Habash – WadiHaddad, Hani al-Hindi y Ahmad al-Khatib eran  sus otras figuras prominentes-al calor de las políticas de GamalAbdelNasser, tendría gran influencia entre los jóvenes revolucionarios de la época. Kanafani se convierte en activistaen 1953. Siguiendo el ideario nacionalista, secularista, anti-imperialista, panarabista y anti-sionista, comienza a trabajar enal-Rai, un diario filo-movimentista. Allí se da el segundo hecho, cuando conoce personalmente a Habash, uno de los líderes políticos más lúcidos y carismáticos de la historia de la resistencia palestina, y mentor político de Ghassan. La trilogía de sucesos se completa con su entrada a la Universidad de Damasco, para estudiar en el Departamento de Literatura Árabe, de donde es expulsado en 1955 por razones políticas, lo que no le impide recibirse más tarde con una tesis sobre Raza y Religión en la Literatura Sionista.

 

Acechado por los problemas que su militancia política le creaba en Siria, intenta probar suerte en Kuwait, donde residía su hermana Fayzeh y uno de sus hermanos. Con un puesto docente en Artes y EducaciónFísica asegurándole la subsistencia, comienza a asumir un interés cada vez mayor en la escritura y en la filosofía política del marxismo. La colusión que se da entre su panarabismo nasserista-donde la cuestión palestina queda sumergida en los juegos de domino estratégicos de los nacientes estados árabes-  y su búsqueda cada vez mayor de una identidad nacionalista revolucionaria-enmarcada en un proceso de liberación por la vía armada-va formando al teórico político, que se destacaría por su humanismo internacionalista, y al militante, que lo haría por su clasismo y su alto nivel de combatividad. Durante el periodo kuwaití comienzasu prolífica labor como cuentista y da impulso a su labor periodística al convertirse en editor de al-Ra’i, uno de los tantos diarios ligados al MNA y sus representaciones en las distintas capitales del Medio Oriente.

 

Carta desde Gaza,  fechado en 1956, es su relato más acabado y trágicamente auto-profético. ¿Qué hacer? se va preguntando, como Lenin, el escriba-remitente mientras se desnuda epistolar, histórica y emocionalmente ante el amigo-recipiente. En unin-crescendo furioso, que se pasea por los laberintos del dilema palestino, el texto nos mueve a temas generacionales y específicos: promesas de juventud, la amistad, futuros individuales, el americandream visto desde el Tercer Mundo, la pobreza y sus malestares, el carácter carcelario de la vida en Gaza, los lazos familiares, la toma de decisiones. Hasta que un llamado telefónico lo conduce a su sobrina Nadia postrada en la cama de un hospital y a un final que es uno de los más desgarradores de la literatura en lengua árabe.

 

Es Habash quien convence a su protegido de que un cambio de horizontes era necesario y que el lugar indicado para su crecimiento como cuadro político y escritor era Beirut. Allí se dirige en 1960 para comenzar sus tareas como redactor del órgano oficial del Movimiento, el diario al-Hurriya. Su vida sentimental también da un vuelco al conocer a Anni, una musicóloga y activista danesa, con la que se casaría y tendría un hijo, Fayez y una hija,Laila. En 1962 es obligado a clandestinizarse debido a su irregular situación inmigratoria-como tantos otros miles de palestinos refugiados en Líbano- pero al año siguiente es nombrado Editor en Jefe del diario de orientación izquierdista-nasseristaal-Muharrir.

 

1963 sería,  sin embargo, el año crucial en la vida del Kanafani escritor, con la publicación de Hombres en el sol, su primera novela, la que marcaría su carrera y le daría reconocimiento internacional, de lectura obligada para cientos de miles de palestinos y árabes. En ella aparecen temas luego recurrentes en el imaginario del escritor: el desierto como espacio de lucha, resistencia y muerte; las fronteras, artificiales y reales, como muros que aprisionan al refugiado palestino ante la incomprensión y la indiferencia de los gobiernos de los países árabes; los entrecruzamientos intergeneracionales que conducen a actitudes y tomas de decisión influenciadas por las diferentes coyunturas; las situaciones personales que mezclan lo individual, lo familiar y lo social con una especie de determinismo ahistórico; los caminos que conducen a ninguna parte y una pregunta que queda flotando en la mente del lector cuando se la hace el conductor del camión en la escena final. ¿Por qué no golpearon las paredes del camión cisterna? ¿Por qué? ¿Por qué? Pregunta que se abre a infinidad de otras preguntas, tal cual hace magistralmente el escritor libanesEliasKhoury: “En las condiciones actuales de nuestro mundo árabe, la pregunta debe invertirse totalmente. Los palestinos están golpeando, no solamente con sus puños, también con sus vidas y sus cadáveres acribillados y los árboles arrancados de raíz de sus tierras. ¿Quién se atrevería a asegurar que “los palestinos no están golpeando”? No sería más preciso preguntarse, ¿Por qué no los escuchas? O mejor todavía, ¿Por qué te haces el sordo cuando escuchas los golpes?”(2)

 

En la Jordania de la post-Nakba, el azar junta a cuatro palestinos buscando un destino que luego sería común. Abu Qais acaba de ser padre por segunda vez y busca el sustento que el exilio jordano no puede proveerle. Assad no busca nada, más que olvidarse y empezar de nuevo para escapar a la soledad y la pobreza. Marwan es joven e impetuoso, necesita ayudar a su madre y sus hermanitos y demostrase adulto. Kuwaites la meca y la meta. El viaje será difícil. Después de varios intentos fallidos, entregan sus suertes aAbul,un contrabandista que había estado prisionero en las cárceles sionistas, donde fue torturado, castrado y luego liberado. Negocian el pago al arribo y parten.A medida que el camión cisterna donde viajan cruza la frontera y se va adentrando en Irak, el vínculo entre los hombres se va fortaleciendo, mientras que el sol y el desierto hacen su trabajo de desgaste y los peligros que acechan se van multiplicando. Se cuentan los sueños y los miedos, se confían y se desconfían, los une la desesperanza y la fe en un futuro mejor. Antes de llegar, en la frontera kuwaití, los espera la muerte hacinados en una trampa de metal recalentado. Sobrevive Abul, su pregunta y su desesperación culpable.

En 1964 es nombrado Editor del suplemento semanal  del diario, llamadoFilastine. Comienza a concentrar su atención en un proyecto pantagruélico, que finalmente quedaría trunco: contar la historia palestina como nadie la había contado antes. El primer tomo-publicado póstumamente en árabe e inglés por el Comité por Palestina Democrática-es un exhaustivo análisis, desde el punto de vista del materialismo histórico y dialectico, de la revuelta árabe-palestina ocurrida en la Palestina del Mandato Británico entre Abril de 1936 y Septiembre de 1939. Remontándose a1918 y los comienzos del nacionalismo revolucionario, Kanafani identifica a los que ve como las principales amenazas a esta experiencia:” un liderazgo local reaccionario, los regímenes de los Estados árabes que rodean Palestina y el enemigo imperialista-Sionista”(3)Con el aporte de datos duros presenta los antecedentes de la revuelta estudiando la evolución de sus principales actores: los trabajadores, operando dentro del limitado marco del Partido Comunista de Palestina, que agrupaba tanto a árabes como a judíos; los campesinos, enfrentando la problemática de la propiedad casi feudal de la tierra y el avance de la colonización agraria judía impulsada por el lobby sionista desde Londres; ylos intelectuales, especialmente los poetas, a los que adscribe un rol fundamental en la concientización nacionalista como contraria a la confusión reinante en las pequeñas burguesías metropolitanas. Termina con una descripción de los hechos más importantes de la acción, concluyendo que la derrota de la revuelta facilitó el camino para los sucesos que ocurrieron entre 1947 y 1948 y terminaron con la creación del Estado de Israel en tierras palestinas.

Escribiendo, a veces bajo los seudónimos de Fares Fares o A.F (por Abu Fayez), continúa con su febril actividad periodística, política y literaria, mezclándolas, combinándolas, uniéndolas. En 1966  introduce el concepto de “literatura de la resistencia” publicando un ensayo sobre la literatura palestina bajo ocupación además de otra de las novelas que constituirían el núcleo duro de su obra: Lo que os queda. En 1967 se suma al Consejo de Redacción del diario al-Amwar y se convierte en Editor en Jefe de su revista semanal. Es también uno de los miembros fundadores del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), pasando a formar parte de su Comité Central. De orientación marxista revolucionaria, fue considerado el continuador del MNA-junto a sus desprendimientos, el maoísta Frente Democrático por la Liberación de Palestina (FDLP), de NayefHawatmeh y el FPLP-Comando General, de Ahmed Jibril- y se convertiría enla expresión del ala radicalizada de izquierda de las distintas organizaciones que conformaban la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), en oposición al liderazgo de al-Fatah y Yasser Arafat. En 1969 renuncia a su puesto en el diario para fundar el semanario oficial del Frente, al-Hadaf, del cual se hace cargo como Editor en Jefe. Pasa a ocupar también el cargo político de Vocero Oficial y ayuda a escribir el Programa de Agosto, un documento que refuerza el ideario revolucionario marxista y el concepto de la lucha armada como estrategia de liberación. Ese año publica dos libros que cerraríansu carrera literaria: Regreso a Haifa yUmSaad.

Este último, una novela breve viñetada, da forma a un imaginario o simbolismo caro a cualquier revolución, a cualquier resistencia:el de la madre. Esta madre-influenciada por la madre revolucionaria soviética de Gorki, según algunos críticos-sería una madre heroica y resistente, la madre palestina. Esa que pare hijos en el exilio, el destierro, los campos de refugiados o la ocupación y los “entrega”, aun peleando contra sus instintos más básicos, a la lucha de clases o a los fedayines, que en su cosmovisión son una misma cosa. Esa que, plantando una viña,  asume la lucha, la propia, la familiar y la comunitaria y sigue pariendo sin olvidar los olivares ni las llaves de las puertas de las casas robadas. Esa que siendoolivo y llave nunca deja de ser vientre y fusil, grito y esperanza.

En 1971 Hombres en el sol fue llevado al cine por el director egipcio TawfikSaleh- con producción siria y rodaje iraquí- bajo el título Al-Makhdu’un, Los engañados. Filmado en blanco y negro y estrenado en 1972, fue uno de los primeros largometrajes que trato la problemática del exilio palestino  y se enmarco dentro de los movimientos del cine de liberación nacional de la época. El largometraje se diferencia de la novela en cuanto al final, al incremento de la crítica a la pasividad de los gobiernos árabes y a la manera en que presenta a los personajes. Así y todo, pese a su prohibición en varios países, fue una de las primeras películas que tocaba la cuestión palestina y no tardó  en convertirse en una de las joyas de culto del cine político del mundo árabe.

IbaKanafani dejando fotos en el camino. En distintos tonos de sepia, en color Kodak, en blanco y negro. De impecable saco y corbata, sonriendo tímido junto a Anni. En mangas de camisa, brazos extendidos, alzando a su hijo por los aires. Sentado en su escritorio de trabajo, detrás las paredes llenas de retratos y posters, el más grande el del Che Guevara, pero no faltaban Marx, Lenin, Ho-Chi-Min, Rosa Luxemburgo, VoNguyenGiap o George Habash. En posición pensador de Rodin, acariciando el bigote por entre el humo del tabaco. Birome en boca mirando al vacío del futuro o quizás preocupado en la diabetes que le marcaba los días. Parado con pullover blanco en medio de su padre-Muhammad, abogado y activista antibritánico durante el Mandato-  y su madre, que lo espía con mirada de adoración. Pasando un brazo protector por los hombros de una niña con moño  blanco, Lamees, su sobrina favorita, a quien dedico su primer libro. Y otras docenas de fotos escribiendo, porque de eso se trataba, de escribir, resistiendo y desde la memoria:Aquel que escribe las derrotas también escribe los sueños, solía decir.

Según cuenta Anni, en la mañana del sábado 8 de Julio de 1972, estaba con su esposo en su casa del barrio beirutí de al-Hazmieh, tomando café turco en el balcón, en compañía de sus hijos, de su cuñadaFayzeh y sus sobrinos Usamah y Lamees, hablando de la infancia pasada por los Kanafani en Palestina y de los camaradas del FPLP. Ghassan le arregló  el tren eléctrico de juguete a su hijo Fayez. Amaba a los niños y solía ubicarlos en el centro de sus historias. ¿Yo también soy palestino?, le pregunta al padre un personaje del libro de cuentos Niños de Palestina. Las preguntas y el azar rodearon su vida. Laila acababa de preguntarle si no la llevaba a comprar un chocolate en el coche. Apurado, le dijo que no podía y le ofreció una barra que llevaba en los bolsillos.  Acababa así de salvarle la vida.Eran las 10.30. Se dispuso a salir hacia sus oficinas del centro, llevandocon él a Lamees, que iba de visita a casa de sus otros primos.

“Dos minutos después de que Ghassan y Lamees nos dieron un beso de despedida hubo una terrible explosión”, sigue contando Anni, “…todos los vidrios de la casa explotaron. Corrí hacia abajo y solo encontré los restos de nuestro pequeño coche en llamas. Encontramos a Lamees tirada a unos metros, Ghassan no estaba. Lo llame por su nombre-despuésdescubrí su pierna izquierda. Me quede paralizada, mientras Fayez golpeaba su cabeza contra la pared y Laila lloraba una y otra vez, Baba, Baba…”(4) Undispositivo-bomba colocado debajo de su coche, un Austin 1100,  por un comando operativo del Mossad, acababa de matar a GhassanKanafani y a su sobrina de 17 años. La –falsa-excusa dada para ese asesinato selectivo cometido por el terrorismo de Estado israelí, fue que había participado en el planeamiento del ataque al aeropuerto de Tel Aviv-Lod, ejecutado el 30 de Mayo de 1972 por un grupo del Ejército Rojo Japonés  entrenado en El Líbano y reivindicado luego por el FPLP. Kanafani, que siempre había dejado sentada su oposición a la violencia indiscriminada, entraba como mártir a la larga historia de víctimas de la resistencia a la ocupación. Su funeral fue uno de los actos políticos más multitudinarios de la Beirut de los 70’. Desde ese día, cada 9 de abril, fecha de su nacimiento, los palestinos organizan encuentros celebrando su vida y su obra,allí donde se hallen. En uno de ellos, se leyeron sus palabras ante una asamblea de periodistas del al-Hadaf: “Todo en este mundo puede ser robado, excepto una cosa; esa cosa es el amor que emana de un ser humano hacia un compromiso solido con una convicción o una causa”(5)

 

  1. Matar, Hisham. Letter from Gaza,  2009, en Granta The magazine of new writing(London: GrantaPublications) N 109 * Por razones desconocidas el articulo figura solo en la edición digital de la revista, pero no en la de papel. https://granta.com/letter-from-gaza/
  2. Khoury, Elias, Remembering Hassan Kanafani or how a nation was born of storytelling, 2012-2013, en Journal of Palestine Studies (Washington) Vol 42, N 3
  3. Kanafani, Ghassan, 1973 The 1936-39 Revolt in Palestine (Beirut: CommitteeforDemocraticPalestine)
  4. Kanafani, Anni, Sin fecha, página web de la Ghassan Kanafani Foundation (Beirut: ghassankanafani.com)
  5. Marwan, S al-Hadaf  1972  (Beirut)  22 de Julio

 

BIBLIOGRAFIA  CONSULTADA

Budeiri, Musa  2010  The Palestine Communist Party 1919-1948: Arab and Jew in the Struggle for Internationalism.  (Chicago: Haymarkets Books)

Cobban, Helena  1984  The Palestinian Liberation Organisation: People, Power and Politics.  (Cambridge: Cambridge UniversityPress)

Cobban, Helena  1985  The Making of Modern Lebanon  (London: Hutchinson & Co PublishersLimited)

Damashi, Habid  2006  Dreams of a Nation: On Palestinian Cinema.  (London-New York: Verso)

Fisk, Robert  1990  PitytheNation: Lebanon at War. (Oxford: Oxford UniversityPress)

Kanafani, Gasan, 2015  Una trilogía palestina  (Barcelona: Hoja de Lata Editorial)

Kanafani, Ghassan  2013  Resistance Literature in occupied Palestine 1948-1966 (Limassol: Rimal Publications)

Kazziha, Walid  1975  Revolutionary Transformation in the Arab World: Habash and his comrades from Nationalism to Marxism.  (London&Tonbridge: Charles Knight& Company Limited)

Khalidi, Rashid  1997 PalestinianIdentity: Theconstruction of modernnationalconsciousness. (New York: Columbia UniversityPress)

Kimmerling, Baruch & Migdal, Joel. S.   2003  The Palestinian People: a history  (Cambridge, Massachusetts: Harvard UniversityPress)

Mattar, Philip  2005  Encyclopedia of thePalestinians, RevisedEdition. (New York: Factson File, Inc)

REVISTAS, DIARIOS Y MEDIOS DIGITALES CONSULTADOS

Hafez, Sabry Obituary: Emile Habibi The Independent  1996  (London)  3 de Mayo

Hakeem, Mazen (Traducción)  GhassanKanafani: A profilefromthe archivesJadalliya 2014 (El Cairo) 25 de mayo

Ibrahim, Nassar Ghassan Kanafani’s ongoing resistence  International Middle East Media Center  2015  (Ramalah)  9 de Julio

Khalil, Asad Abu  GhassanKanafani: in our memoryal-Akhbar  2012  (Beirut)  7 de Diciembre

La Vanguardia Española  1972  (Barcelona)  9 de Julio

Portero, Juan Carlos  Fusiles en el campo  Llanuras: Rutas para Lectores  2015  (Madrid)  8 de Mayo

Saleh, Fakhri  A Nation Crafted from Words Qantara.de  2013  (Berlín)  18 de Diciembre

Shalhat, Antoine GhassanKanafani: A school of Palestinian Literature al-Akhbar  2012 (Beirut)  12 de Julio

Simeon, Roger  Trilogia Palestina Revista de Letras 2015  (Barcelona)11 de Mayo

Topper, Ilya U  El hombre que pudo ser Gorki  Estado Crítico:Crítica Literaria Diletante 2016  3 de Noviembre

Volga, Elsa  Una Trilogía Palestina  Revista Hincapié  2015  20 de Mayo

Woman Unveiled (seudónimo)  Uncompromising hope inspiredby Ghassan Kanafani Mondoweiss 2013  (Detroit)  15 de Mayo

Autor Anónimo Men in thesun Colonial and Post Colonial Literary Dialogues  2001  (Michigan)

Autor Anónimo  Political Writings of Ghassan Kanafani Blog Kan’an 48

 

PELICULAS CONSULTADAS

Saleh, Tewfik TheDupes (Al-makhdu’un)  1972  (Syria-Iraq-Egypt)

 

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